Ni blanco ni negro, ni bueno o malo, tampoco algo que daba
alegria ni
tristeza, era una sensación rara. Pero al
ser
rara no me dió
miedo sino intriga. Al poco tiempo me di cuenta que
esa
sensación era a causa
tuya, sin
querer provocabas algo en mi que nunca nadie habia
provocado; me
afectaba directamente a mi pero no era malo, ni
bueno eso
siempre supuse
hasta el día en que lo hablamos y nos dimos
cuenta que estabamos
en la misma
situación. Ese día empeze a creer
que fantástica sensación !
viernes, 3 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario